Hay bizcochos que están buenos… y luego están los que te hacen salivar antes incluso de cortarlos. Este bizcocho con mermelada de higos y nueces pertenece claramente al segundo grupo.
Es tierno, jugoso y con una miga que se deshace en la boca, atravesada por capas de mermelada espesa y brillante que aportan ese contraste dulce y ligeramente crujiente imposible de ignorar.
Al salir del horno, el aroma a bizcocho recién hecho se mezcla con el de los higos y las nueces, y cuando lo cortas, la mermelada se desliza suavemente entre las capas.
Es de esos dulces que piden café, una pausa y repetir.
Una receta sencilla, sí, pero con un resultado tan goloso que cuesta creer que sea tan fácil de hacer.

Ingredientes para hacer el bizcocho relleno de mermelada
Para el bizcocho (molde redondo 18–20 cm / 8–10 raciones)
- 3 huevos tamaño M (o 2 L)
- 150 g de azúcar
- 120 g de mantequilla (a temperatura ambiente) (alternativa: 110 ml de aceite de girasol para un bizcocho aún más jugoso)
- 120 ml de leche (entera o semidesnatada)
- 200 g de harina de trigo
- 12 g de levadura química (tipo Royal)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de vainilla (opcional, pero le va genial)
- Ralladura de 1/2 limón o naranja (opcional)
Para el relleno y la cobertura
- 200–250 g de mermelada de higos y nueces (aprox. 120 g para el relleno + 80–130 g para arriba)
- 1–2 cucharadas de nueces picadas (opcional, si quieres más “crunch”)
- 1 cucharada de agua o zumo de limón (opcional, para aligerar la mermelada y que caiga bonita)
Prepara el horno y el molde
Empieza precalentando el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo y sin ventilador.
Mientras el horno se calienta, prepara el molde: engrásalo bien con mantequilla y espolvorea un poco de harina o coloca papel de horno en la base.
Si quieres que el bizcocho quede alto y con capas generosas de mermelada, lo ideal es utilizar un molde de unos 18 cm.
Mezcla los ingredientes secos
En un bol aparte, tamiza la harina junto con la levadura y una pizca de sal. Si no tienes tamiz, basta con mezclarlo bien con unas varillas.
Este paso ayuda a evitar grumos y a que la masa quede más ligera, consiguiendo un bizcocho más uniforme y esponjoso.

Bate los huevos y el azúcar para conseguir esponjosidad
En un bol grande, añade los huevos junto con el azúcar y bátelos con varillas eléctricas durante 4 a 6 minutos.
La mezcla debe volverse más clara, aumentar de volumen y adquirir una textura cremosa y aireada.
Este batido es fundamental para que el bizcocho suba bien y quede tierno por dentro.

Incorpora la mantequilla o el aceite y la leche
Si optas por mantequilla, añádela blanda y en trocitos, batiendo solo lo justo hasta que se integre, sin perder el aire conseguido.
Si prefieres usar aceite para un resultado más jugoso, incorpóralo poco a poco en hilo mientras bates suavemente.
A continuación, añade la leche y la vainilla si la usas, mezclando solo hasta obtener una masa homogénea.

Añade la harina sin sobrebatir
Incorpora la mezcla de harina en dos o tres tandas, usando una espátula o las varillas a velocidad baja. Mezcla con movimientos suaves, solo hasta que la harina desaparezca.
Es importante no batir en exceso en este punto para que el bizcocho no pierda esponjosidad.
Crea el relleno de mermelada en el centro
Vierte la mitad de la masa en el molde preparado y reparte por encima unos 120 g de mermelada de higos y nueces, sin llegar del todo a los bordes para evitar que se salga durante el horneado.
Si te gusta un contraste extra de textura, puedes añadir unas nueces picadas. Cubre con el resto de la masa, colocándola con cuidado a cucharadas para no mover el relleno.

Añade la capa brillante de mermelada
Calienta el resto de la mermelada durante unos 10–15 segundos en el microondas con una cucharada de agua o zumo de limón, hasta que esté más fluida.
Extiéndela por la superficie del bizcocho antes de hornear. No la alises demasiado si quieres ese efecto brillante y ligeramente chorreante que se ve al cortarlo.

Hornea el bizcocho
Introduce el molde en el horno y hornea a 180 ºC durante 30–38 minutos, según tu horno y el tamaño del molde. Evita abrir la puerta durante los primeros 25 minutos.
A partir del minuto 30, comprueba el punto introduciendo un palillo: debe salir limpio o con alguna miga húmeda, pero sin masa líquida.
Si se dora demasiado por arriba, cúbrelo con papel de aluminio los últimos minutos.

Enfriado y corte perfectos
Saca el bizcocho del horno y déjalo reposar en el molde durante 10–15 minutos. Después, desmóldalo con cuidado y colócalo sobre una rejilla para que termine de enfriarse.
Espera a que esté completamente frío antes de cortarlo, así las capas de mermelada se verán bien definidas y el bizcocho no se romperá.
Truco final para un bizcocho aún más jugoso
Cuando el bizcocho esté templado, mezcla dos cucharadas de mermelada con una de agua caliente y pincela ligeramente la superficie.
Déjalo reposar una hora y verás cómo la miga queda todavía más húmeda y deliciosa.



