Puerta del horno. Con casi seis metros de profundidad,
como se ve en las palas que se utilizaban para trabajar
en ellos. Antes de comenzar el trabajo, había una
persona que iba aproximadamente un par de horas antes y
que era el encargado de limpiarlo, con la pala y un saco
en su extremo y de ponerlo en funcionamiento, para que fuera
alcanzando la temperatura deseada. Así, primero se
metía todo aquello que necesitaba mas calor y luego
lo que menos.
Cedazos. Para tapizar las harinas.
Máquina que en su interior tiene cuatro
cedazos de distinto grosor, según cual fuera el uso
final que se iba a dar a la harina.
Máquina para hacer galletas Marías
y a la cual le falta la parte trasera, pero el sistema es
el mismo que el de la de hacer los churros.
Máquina para hacer azúcar lustre.
Desnatadora. En la que se echaba la leche recién
ordeñada. Dentro tiene un filtro y por un lado queda
la leche ya desnatada y por el otro la nata, que se utilizaba
para hacer mantequilla.
Medidor de aceite. Se marcaba la cantidad de aceite
que la gente quería, por la ventanilla se veía
el color del aceite. Se le daba a la manivela y por el grifo
salía el aceite.
Báscula de harina.
Heladora. En el recipiente interior se echaban
los componentes: agua, huevo, mantequilla, etc. Se mezclaba
todo. En la parte de afuera se ponía hielo con sal
para que este durara más. Una vez que ya estaba hecho,
se pasaba a la nevera, se le ponía hielo y se iba
a vender a los pueblos.
Pequeño horno. Servía tanto para
asar castañas como para hacer los pedidos de ultima
hora, ya que encender de nuevo el horno grande costaría
mucho tiempo.
Cerería:
Las antiguas colmenas eran troncos de árbol huecos.
Para sacar la miel, se ponía un trapo negro debajo
de la colmena, y se sacudía ésta un poco. Si
al levantar el tronco veían unos puntos blancos, eso
quería decir que en el interior se encontraban la abeja
reina y que la miel era óptima. Para sacarla lo que
hacían era ahumar el abdomen, así el aguijón
se les doblaba y ya no podían picar.
En los paneles, las manchas del centro más oscuras
son donde están las abejas reinas y donde se obtiene
la jalea real.
En las palmatorias, la parte mas baja siempre quedaba sin
utilizar y cuando la gente iba a comprar llevaban estos trozos
que ya no utilizaban y se les descontaba del precio final,
luego éstos se reciclaban.
Máquina para prensar la miel.
Peón de doble fondo. Circuito de agua caliente
en el que se mezcla la miel con las almendras o los cacahuetes
para hacer el turrón duro.
Noque. Era la máquina para hacer las velas.
Primero se colocaban las cuerdas para tomar bien las medidas,
luego en el noque se iban introduciendo los depósitos
que estaban llenos de cera, una y otra vez, haciéndolo
girar, hasta que se obtenía el grosor deseado. Una
vez echo esto, se colocaban las cuerdas y ya se tenían
las velas. Antiguamente las velas se compraban a peso y
no por unidades, con las tablas ya se sabía si se
habían echo de seis o de ocho kg. etc.
En los antiguos obradores sólo existía un
motor para mover toda la maquinaria. Por ello, cuando se
quería poner en funcionamiento una máquina,
se echaba una polea al eje y así comenzaban su funcionamiento.
Con el paso del tiempo y con el uso, estas poleas se rompían
y lo que se hacía era graparlas o coserlas.