Grajeas, peladillas, huevos de Molina. No conocemos
que nadie hay sido capaz de comerse uno de estos huevos,
ya que en el centro tienen una almendra y todo lo que lo
recubre alrededor es azúcar duro. A pesar de su nombre
“de Molina”, están realizadas en Daroca.
Paéla. Aquí lo que se hacía
era tostar las almendras, luego el recipiente de arriba
se echaba el almíbar que por el pequeño agujero
iba cayendo poco a poco. Este, debido al calor que había
dejado, se iba pegando a la almendra y se hacían
las peladillas, grajeas, etc.
Más tarde todo esto se hacia con los bombos, al darles
vueltas, el azúcar se iba uniendo a la almendra.
Alguno de ellos se encuentra aboyado debido a los fuertes
golpes que se les daba.
Mesa fría. Se utilizaba cuando se querían
enfriar los dulces una vez que ya se habían modelado.
Mesa caliente. Debajo se ponía carbón
o madera para tener calor, era utilizada para poder modelar
los dulces, cosa que se hacia cuando estos estaban todavía
calientes.
Troqueladoras. En ellas se metían las panchas
de los caramelos, se les daba vueltas a la manivela y ya
salían los caramelos con las distintas formas que
aparecen en los troqueles.
Las S. Para San Valero en Daroca era costumbre
hacer un roscón de cinco pisos, bañados de
azúcar glas y en los que se ponía dicha S.
Estos roscones se ponían en una peana y en la procesión
se iba bailando al santo. Por aquella época, en Daroca
había cinco pasteleros y cada año era uno
el encargado de hacer el roscón. Como las S
no pegaban muy bien en el roscón, los cuatro pasteleros
no encargados ese año estaban a la expectativa para
ver si la S se caía y poder reírse
del pastelero. Una vez finalizada la procesión, el
roscón era sorteado. Al que le tocaba, era como si
le hubiera tocado la lotería, en aquella época
a la escasez de alimentos se existían.
Moldes de distintos tamaños para hacer adoquines.
Máquinas manuales para hacer las pastillas
de café con leche.
Cortadoras de caramelos Rocks. Estos caramelos
son los que tenían en su interior una figura, ejemplo
un racimo de uvas. Esto se hacía de forma manual:
para cada racimo de uva, por ejemplo se hacia una tira y
se colocaba cada uno en un departamento. Luego se hacía
la tira que sería el recubrimiento y con la cortadora
se cortaba uno a uno.
Vacuum. Se utilizaba para hacer vacío a
la hora de hacer caramelos, con ello se resta humedad, y
por lo tanto los caramelos no salen pegajosos y se alcanza
la temperatura antes, con lo que se ahorra carbón
o leña, según lo que se utilice.
Antes el color blanco, en los caramelos no existía,
para obtenerlo, lo que se hacía era hacer unas tiras
de caramelo y colgarlas en el gancho, se estiraba y así
sucesivamente unas cuantas veces, con ello, el azúcar
se cristalizaba y se obtenía un blanco satinado.
Perolas de cobre, que actualmente están
totalmente prohibidas.
Turrones:
Cajas para hacer el turrón, se forraban
de papel, se echaba la mezcla y se prensaba. Una vez echo
esto, se cortaba con la guitarra.
El corcho servía para quitar la piel de las almendras.
Previamente se tenían que haber escaldado y luego
se les pasaba el corcho para pelarlas.
Con la máquina ya mas moderna, se introducían
las almendras y por un lado salían las pieles y por
el otro las almendras ya peladas
Trituradora y refinadora de almendras. Se metían
las almendras y se trituraban, haciéndose como un
granillo, si todavía se quería mucho más
fino, se corrían los rodillos y se obtenía
polvo de almendra que mezclado con el azúcar y prensándose
al pasarlo por la maquina, obtenemos el mazapán.
Huevos. En aquellos tiempos no existían
los frigoríficos y aquí se recogían
la mayor parte de los huevos que se ponían en los
pueblos de alrededor, para poder conservarlos incluso hasta
un año, lo que se hacía, era en una tinaja,
poner una capa de paja, una capa de huevos, así sucesivamente
hasta que se llenaban, luego se recubrían con cal
viva disuelta en agua y así se hacía como
una especie de tetrabrik de huevo. Con ello cuando aquí
sobraban se podían vender a otros lugares como Barcelona.
Como la llama de una vela miraban el huevo al tras luz y
por la posición de la yema sabían si el huevo
estaba bueno o no.