El cacao se obtiene de un arbusto, en una especie
de almendras que forman una piña. Con estas almendras,
lo primero que se hacía era escaldarlas, para quitarles
la piel, luego se tostaban, y en vacías se aventaban
para quitarles todas las impurezas. Más tarde se llevaban
a los metates para trabajarlos con el rodillo y hacer una
pasta.
En el mortero se hacía el azúcar glass. Una
vez hecho, junto con el cacao, se echaban en otro metate al
que se le ponía calor, haciéndose una pasta
a la que se le denominaba chocolate de tierra, debido
a que el cacao era poco refinado. Esta mezcla se vertía
en moldes, dando lugar a las llamadas onzas de chocolate.
Con la revolución industrial, las cosas ya cambiaron
y apareció el galé.
Aquí se mezclaba el azúcar y el cacao, se hacían
girar los rodillos, y mediante el calor que se les ponía
debajo se hacía la mezcla. De aquí el chocolate
que se obtenía ya era mucho más refinado que
el anterior.
Estantería:
Tostadoras de almendras y de avellanas. Antiguamente,
había mucha picaresca, y cuando se llevaban los sacos
de almendras o de avellanas, las mejores se ponían
arriba y las peores abajo. Los comerciantes, lo que hacían
era introducir una especie de gancho para sacar una muestra.
Si lo que sacaban estaba en condiciones se quedaban con
el saco. Si no estaba bien, lo rechazaban.
Peladores de frutas.
Medidores de aceite.
Marcadores de guirlache.
Cuchillos para pelar melones y sandias, ya que
lo que se confitaba era la piel y no la carne, ya que al
tener mucha agua no se podía.
Tenedores para cubrir de chocolate los bombones,
las frutas, etc.
Moldes para los helados.
Almudes. En cada sitio, estos hacían referencia
a una medida distinta.
Figuras de pascua.
Básculas de platillos, en las que se utilizaban
monedas, cuando se necesitan pesas muy pequeñas.
Moldes de plomo. Estos aparecen enterrados en
el suelo al hacer unas obras, son muy bastos y apenas tiene
relieve, por lo que se cree que la pastelería dató
de muchos años antes de los cuales se tiene constancia.
Papeles secantes.
Cajas de bombones bordadas a mano.
Chocolateras.
Fileteadota de almendras.
Moldes para magdalenas, mantecados.
Los equivalentes a los huevos kinder de
la época, de los cuales se comía la parte
roja que simulaba el chocolate, y luego quedaba la figurita.
Cuchillas para limpiar las velas, ya que la primera
capa, siempre salía un poco sucia. También
se utilizaban para decorarlas.
Libros, tanto lo más actual, como lo más
antiguo, ya que hay libros que datan del siglo XIX.
Tinajas para hacer la fruta confitada. En aquella
época ya existía el reciclaje, cuando se rompían
se unían con una especia de grapas y luego se les
daba una capa de escayola o yeso y se volvían a reutilizar.